Pedro Manes el recuerdo de un gran profesional y un excelente ser humano

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El 16 de enero de 1998, hace exactamente 20 años, nos dejaba para siempre el recordado Dr. Pedro Manes quien, a consecuencia de una larga enfermedad falleció en nuestra ciudad a los 70 años de edad.

 Pedro Manes era Tucumano de origen, y la historia de su vida, por muchos desconocida, fue la de un luchador. Honesto, sacrificado, noble y carismático, había nacido en Lules, Tucumán en 1927,  fue el menor de 10 hermanos. Tras quedar huérfano de padre y madre con solo tres años de edad, de su crianza se encargaron sus hermanos mayores. Tuvo una infancia difícil.

Influenciado por el mayor de sus hermanos, también médico, a los 18 años dejó su amada Tucumán y decidió venir a estudiar medicina a la Universidad de Buenos Aires donde, a pesar de las dificultades que le significó tener que trabajar simultáneamente para costearse los estudios, tuvo una destacada carrera. Fue lustrabotas, cadete, y conserje en un hotel mientras estudiaba de noche.

Luego de recibirse de médico realizó su residencia de cirugía en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde llego a ser jefe de residentes y luego médico del equipo de cirugía de dicho hospital.

Años más tarde fue convocado como cirujano del hospital de Quilmes, ciudad donde se radicó a fines de los años 60´ y donde conoció a su mujer, la Saltense Dora Blazevich, con quien, luego de un breve noviazgo se casó y tuvo dos hijos: el destacado neurocientífico Facundo Manes -para todos los de Salto “Goropo”- y el menor, el abogado Gastón Manes –“Chinchu”-, ambos muy conocidos en nuestra ciudad.

Pedro Manes y su familia, se instalaron en Arroyo Dulce en 1971, para luego mudarse definitivamente a Salto en 1976. En nuestra ciudad tuvo una prolífica carrera como cirujano general tanto en el Hospital local como en la clínica Salto.

 Son muchísimas las historias que se cuentan sobre su estilo desinteresado y apasionado de ejercer la profesión de médico. Además de ser una gran profesional, se destacaron siempre su generosidad, honestidad y compromiso con los pacientes. Fue un hombre sabio y humilde. Adoptó Salto como su ciudad para siempre sin dejar de ejercer la nostalgia de su Tucumán natal.

Nos queda su legado y su recuerdo. A 20 años de su muerte física no queríamos dejar de recordarlo,  y aprovechamos para repasar una de sus frases más conocidas, que sus hijos siempre recuerdan y repiten con orgullo. Decía don Pedro: “Hay dos cosas en la vida que realmente valen la pena, estas son, el conocimiento y el amor, porque ambas provienen de las dos virtudes más nobles que puede tener un ser humano, la inteligencia y la bondad”.

 

 


1 Comentario

  1. Un ejemplo a imitar lo del Dr. Pedro Manes…es indudable que el sacrificio y los obstáculos que sorteo, lo formaron como a un grande, claro la genética y el talento le dio la base de la gran esperanza.

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