Daniel Spadone , la sociedad debe no solo votar, sino participar en la sociedad y politica

0
219

Daniel Spadone , escribió un texto que habla del  momento social actual, hablamos con él en Tardes Informales, pro FM CIUDAD 88.5 ( escucha la entrevista)

HOY QUIERO CONFESARME

Que me duele esta Argentina tratándose de sobrevivirse a si misma.
Cual pecado de juventud, se da cuenta que ya no es tan joven y bonita, quedo a medio camino entre lo que fue y lo que pudo ser.
Nada tapa ya la mugre que durante años tiramos bajo la alfombra.
Es paradójico ver cómo esa palabra tan de moda como “memes” me sacan las risas del día con una creatividad propia de las individualidades geniales que somos, pero que si las resumimos nos muestran la cara bizarra de una realidad que nos convierte en tragedia colectiva. En ellos vemos nuestras propias contradicciones, hipocresías y la farandularizacion de todo.

Hoy quiero confesar que pongo todo lo mejor en mi trabajo para que las obras sociales y prepagas cumplan con sus obligaciones. En lo personal me llena de satisfacciones, pero me frustra saber que para conseguir algo sino tenes el teléfono rojo resulta como en la película “La Clinica del Doctor Cubeta” o el Proceso de Kafka.
Me niego creer que cuatro generaciones después el camino sea el inverso que el de nuestros abuelos, claro ya no en barcos sino en aviones.
Entre otras cosas tal vez ya ni siquiera por patriota sino por egoísta, porque tal vez en ellos vayan mis sobrinos.
Hoy quiero confesarme pero no sé siquiera donde, porque los confesionarios están llenos de pecados, entre otras cosas por el aberrante machismo de una Iglesia rica en un mundo empobrecido.
Seguro me tirarán con un crucifijo los, las o les que no entiendan que no es contra Dios sino a Su favor.
Poco me importa el que dirán, si algo enseñan las canas es que la libertad se ejerce practicándola y esto último se lo hace diciendo lo q se siente y sintiendo lo que se quiere.
Quiero confesar que siento la frustración de haber elegido la abogacía como profesión por detestar las injusticias y justamente porque aprendí derecho creo poco en el. Esto si es definir ironía.
Hacerlo ante el peor de los tres poderes el judicial sería el más ingenuo de los actos.
En el derecho hay medio biblioteca que dice una cosa y las otra media la otra, por eso es subjetivo. En lo único en donde es unánime la interpretación de la ley, es en la que establece la intangibilidad de los salarios de los magistrados.
Hay cosas que no se tocan.
Me molesta el barbijo, el encierro, no ver a mis viejos, no juntarme con mis amigos. A quien no? , pero no dudo que mas me dolerían los muertos propios.
Ya nos acostumbramos a los ajenos.
Como lo hicimos con los muertos del proceso, los de Malvinas, los de once, los del submarino ( ya ni nos acordamos cómo se llamaba el mismo). Claro está, salvo a los que les tocó.
Pero como nos creemos inmortales y que los nuestros también lo son, hacemos gambetas, a los Messi o Maradona, esquivando lo que nos dicen las autoridades sanitarias.
Nos pasamos la vida escuchando frases hechas de todo signo: los argentinos somos derechos y humanos. Con la democracia se come, vive y educa. No los voy a defraudar. La Patria es el Otro.
Hipocresía en estado puro, espejismos, genialidades de la publicidad.
No se como no se les ocurrió la verdadera : lo tuyo es mío y lo mío no me lo toques.
Siento bronca, impotencia, tristeza y dolor. Y lo digo desde la comodidad de mi auto importado, que desde ya aclaro lo gané con mi laburo. ( para ahorrarles trabajo a la chusma de cualquier esquina). Con la gratuidad de la educación universitaria y con el coraje con el que encare siempre las cosas y con el que seguiré haciéndolo.
Trato de convertir este enojo en cosas positivas y le doy para adelante, como vos y como miles que sentimos lo mismo.
Por eso, y porque me niego a “volver a empezar”, incluso hasta por comodidad, pero jamás por pereza y sobre todo por agradecimiento y por amor sigo eligiendo ARGENTINA.
Acá murieron mis abuelos, seguro lo harán mis viejos y me pasará a mi.
A mis sobrinitos los invito a quedarse, pero les enseñe siempre que la libertad no se negocia. Mi egoísmo tiene un límite, el amor es más fuerte.

Daniel Spadone.

 


Dejar respuesta

Su comentario
Su nombre